Publicado el 07 Sep 2026. Leer este artículo te llevará menos de 9 minutos
Si tienes un termo eléctrico en casa, probablemente conozcas bien la situación: llega la factura de la luz y una parte importante del consumo viene de algo que necesitas todos los días. Calentar agua, ducharte, poner la calefacción o mantener la vivienda a una temperatura confortable puede representar una parte considerable de la energía que consumes, especialmente si todo funciona con electricidad. Y cuando llega el invierno, esa sensación se hace todavía más evidente: utilizas más la calefacción, consumes más y la factura empieza a subir.
Aquí es donde aparece una pregunta cada vez más habitual: ¿tiene sentido sustituir un sistema eléctrico convencional por aerotermia? Vamos a ver por qué sí, cómo funciona y cuánto podrías ahorrar.
Índice de Contenidos
Mientras un termo eléctrico utiliza la electricidad para generar directamente calor mediante una resistencia, una bomba de calor aerotérmica utiliza electricidad para captar y trasladar energía térmica del aire exterior.
Y esta diferencia es importante. Una bomba de calor no necesita convertir toda la electricidad que consume en calor. Puede utilizar 1 kWh eléctrico para proporcionar varios kWh térmicos, dependiendo de las condiciones de funcionamiento y del rendimiento del equipo. Por eso, en determinadas condiciones, la aerotermia puede ofrecer una eficiencia varias veces superior a la de un sistema eléctrico basado en resistencia, llegando a ratios cercanos a 4 en determinados equipos y condiciones. Hemos preparado una tabla sencilla para que entiendas cómo generar la electricidad, más abajo lo vemos en detalle.
|
Sistema |
Cómo genera calor |
Electricidad necesaria para producir calor |
Eficiencia orientativa |
|
Termo eléctrico |
Resistencia eléctrica |
Aproximadamente 1 kWh eléctrico por cada kWh térmico |
~100 % |
|
Aerotermia |
Bomba de calor que extrae energía térmica del aire |
Puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico |
Puede superar ampliamente el 300 % y alcanzar valores próximos al 400 % en determinadas condiciones |
Un termo eléctrico convencional tiene una resistencia que se calienta cuando recibe electricidad. Esa resistencia transfiere el calor al agua que almacena en su depósito. Si necesitas calentar 5 kWh térmicos, el sistema necesita aproximadamente 5 kWh eléctricos, porque su principio de funcionamiento es prácticamente directo: electricidad que se transforma en calor.
La aerotermia funciona de otra manera. Su bomba de calor aprovecha la energía térmica presente en el aire exterior y utiliza electricidad principalmente para hacer posible ese intercambio de calor. Por eso, la energía térmica que entrega puede ser varias veces superior a la electricidad que consume. Esta relación se expresa mediante el COP, aunque para analizar el comportamiento durante un periodo más largo es todavía más interesante fijarse en el rendimiento estacional.
Imagina que necesitas 4 kWh de energía térmica para climatizar una vivienda. Un sistema eléctrico resistivo necesitaría aproximadamente 4 kWh de electricidad para conseguirlos. Una bomba de calor que en esas condiciones tuviera un COP de 4 podría necesitar alrededor de 1 kWh eléctrico para proporcionar esos mismos 4 kWh térmicos.
Ese es el motivo por el que muchas veces se habla de que la aerotermia puede ser hasta cuatro veces más eficiente que una calefacción eléctrica convencional. No estamos hablando de producir cuatro veces más calor con la misma máquina, sino de necesitar mucha menos electricidad para proporcionar una determinada cantidad de energía térmica, porque aprovecha una gran parte de la del aire.
Y aquí hay un concepto que conviene no perder de vista: COP y rendimiento real no son exactamente lo mismo. El COP es una medida del rendimiento en unas condiciones concretas, mientras que el SCOP permite evaluar mejor el comportamiento de una bomba de calor durante una temporada completa. Para saber cuánto puede consumir una instalación concreta, hay que estudiar las condiciones reales de la vivienda.
Supongamos que una vivienda necesita 8.000 kWh térmicos al año para calefacción y agua caliente. Con un sistema eléctrico resistivo que tenga un rendimiento próximo al 100 %, necesitaría alrededor de 8.000 kWh eléctricos para proporcionar esa energía.
Si una bomba de calor aerotérmica consiguiera un rendimiento medio equivalente a un COP estacional de 4, necesitaría aproximadamente 2.000 kWh eléctricos para proporcionar esos mismos 8.000 kWh térmicos. En este escenario teórico, estaríamos hablando de un 75 % menos de electricidad utilizada para producir la misma cantidad de calor.
|
Ejemplo anual |
Sistema eléctrico resistivo |
Aerotermia COP 4 |
|
Energía térmica necesaria |
8.000 kWh |
8.000 kWh |
|
Electricidad consumida |
~8.000 kWh |
~2.000 kWh |
|
Diferencia de consumo |
— |
~6.000 kWh menos |
No existe un porcentaje de ahorro universal porque depende de cuánto consumes actualmente, qué tarifa eléctrica tienes, cómo utilizas la calefacción, el aislamiento de la vivienda, las temperaturas que necesitas y el rendimiento que consiga la instalación de aerotermia. Este es un ejemplo ilustrativo, no una previsión de ahorro para cualquier vivienda. En una instalación real, el rendimiento variará y habrá que tener en cuenta las condiciones de funcionamiento del sistema.
Si actualmente tienes un termo eléctrico para agua caliente sanitaria, también puedes sustituirlo por una solución de aerotermia mediante bomba de calor para ACS. El funcionamiento es similar al que hemos explicado: en lugar de utilizar exclusivamente una resistencia para calentar el agua, la bomba de calor aprovecha energía térmica del aire y utiliza electricidad para trasladarla al agua. Esto puede reducir considerablemente el consumo eléctrico necesario para producir agua caliente frente a un termo eléctrico convencional.
Además, cuando hablamos de una instalación de aerotermia para una vivienda, no necesariamente estamos hablando únicamente de sustituir el termo. Una solución correctamente dimensionada puede encargarse de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, dependiendo del sistema elegido. Es decir, podemos pasar de tener diferentes equipos para cubrir distintas necesidades a disponer de una solución integrada de climatización.
Depende del tipo de radiadores y de las características de la vivienda, pero no siempre es necesario empezar una reforma desde cero para instalar aerotermia.
Una de las preguntas más habituales es si una bomba de calor puede funcionar con los radiadores que ya existen. La respuesta depende de factores como la temperatura de impulsión que necesite el sistema, el tamaño de los radiadores, el aislamiento de la vivienda y la demanda térmica. Existen soluciones de aerotermia de alta temperatura capaces de trabajar con determinadas instalaciones existentes, mientras que en otros casos puede ser recomendable adaptar los emisores.
Si ya tienes una instalación fotovoltaica o estás pensando en instalarla, puedes utilizar parte de la electricidad que producen tus paneles para alimentar la bomba de calor. Y existe una coincidencia especialmente interesante: las placas solares producen principalmente durante el día, justo cuando podemos programar determinados consumos energéticos de la vivienda.
Por ejemplo, puedes aprovechar las horas de producción solar para generar agua caliente o climatizar la vivienda, en lugar de depender exclusivamente de la electricidad de la red. De esta forma, la instalación fotovoltaica y la aerotermia trabajan juntas: una genera electricidad y la otra utiliza esa electricidad para producir energía térmica.
Si llevas años utilizando electricidad para calentar tu vivienda y cada invierno notas cómo aumenta el consumo, quizá el cambio de sistema tenga más sentido que seguir buscando pequeños trucos para reducir la factura. La aerotermia permite abordar la climatización desde otra perspectiva, utilizar una tecnología capaz de aprovechar la energía térmica del aire para producir calefacción, refrigeración y agua caliente con un consumo eléctrico mucho menor que el de los sistemas resistivos en condiciones comparables.
La respuesta depende de cada caso, pero hay determinadas situaciones en las que tiene especialmente sentido estudiar el cambio. Si tienes un consumo elevado de calefacción eléctrica, utilizas un termo eléctrico durante todo el año, estás reformando la vivienda o quieres sustituir varios sistemas independientes de climatización, la aerotermia puede convertirse en una alternativa interesante.
También merece la pena analizarla si buscas reducir el consumo eléctrico sin renunciar al confort. La diferencia fundamental está en que no intentamos simplemente consumir menos porque utilizamos menos la calefacción, sino que buscamos una tecnología capaz de producir la energía térmica necesaria utilizando mucha menos electricidad.
Si tienes un termo eléctrico, calefacción eléctrica o un sistema de climatización que quieres renovar, podemos estudiar tu vivienda y analizar qué solución puede ser más eficiente para ti. Descubre la aerotermia de SotySolar y solicita un estudio personalizado.
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Elena Fernández
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