Publicado el 27 Aug 2026. Leer este artículo te llevará menos de 9 minutos
Tener un coche eléctrico plantea una pregunta mucho más práctica que si merece la pena comprarlo: ¿dónde voy a cargarlo?
Para quien dispone de una plaza de garaje en casa, instalar un punto de recarga en Asturias puede ser la opción más cómoda. Llegas, enchufas el coche y lo tienes preparado para el día siguiente. Y si además tienes placas solares, puedes aprovechar parte de la energía que produces en casa para cargarlo.
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Como referencia, el coste de una instalación doméstica en Asturias puede situarse alrededor de los 1.900 euros, aunque el precio puede aumentar cuando existen mayores distancias, dificultades de instalación o necesidades específicas. En un garaje comunitario, la casuística es todavía más variable.
En SotySolar, por ejemplo, el estudio de una instalación de cargador contempla las características de la vivienda, el vehículo y el espacio disponible para determinar qué potencia y qué configuración tienen sentido en cada caso.
En 2026, el antiguo MOVES ha sido sustituido en materia de adquisición de vehículos por el Plan Auto+ 2026. Esta nueva línea estatal incentiva la compra de vehículos eléctricos y electrificados, pero no subvenciona la instalación de puntos de recarga. El propio Ministerio de Industria señala que la infraestructura de recarga contará con programas de apoyo independientes.
El Programa Auto+ contempla ayudas de hasta 4.500 euros para turismos M1 en su línea dirigida a particulares, con importes máximos superiores para determinados vehículos y beneficiarios profesionales. Además, las ayudas tienen carácter retroactivo para vehículos que cumplan los requisitos y hayan sido matriculados desde el 1 de enero de 2026
Asturias sí ha contado en 2026 con una línea específica para la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, pero está cerrada desde junio de 2026. La ayuda podía alcanzar el 40 % del gasto subvencionable, con un máximo de 1.200 euros por cada punto de recarga lenta, de menos de 15 kW, y de hasta 2.500 euros para puntos de recarga semirrápida, entre 15 y 50 kW.
Por tanto, si estás pensando en instalar un cargador en Asturias, lo recomendable es revisar nuestro post sobre las subvenciones activas para cargadores eléctricos en 2026, antes de ejecutar la instalación y comprobar qué gastos son subvencionables y qué requisitos técnicos y administrativos se exigen.
Una de las herramientas de ahorro más potentes en 2026 sigue siendo la deducción fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El Gobierno de España ha mantenido este incentivo para asegurar que el coste de la infraestructura no sea una barrera para cualquiera que quiera pasarse a la movilidad sostenible.
Esta ayuda no funciona como un ingreso directo en tu cuenta bancaria, sino como una reducción de la cuota íntegra de tu declaración. Actualmente, puedes deducirte el 15% de las cantidades satisfechas por la instalación de un punto de recarga en una vivienda de tu propiedad. El límite de la base de esta deducción suele rondar los 4.000 euros anuales.
Para beneficiarte de esto, es crucial cumplir con tres requisitos:
Una de las dudas más habituales es pensar que habrá que aumentar la potencia del hogar para cubrir la del cargador, y no necesariamente. La potencia adecuada depende del coche, los kilómetros que recorres habitualmente, el tiempo que permanece aparcado y la instalación eléctrica disponible en la vivienda.
Para muchos usuarios, un cargador doméstico con una potencia moderada es suficiente para recuperar durante la noche la energía consumida durante el día. Si el coche permanece varias horas aparcado, no siempre tiene sentido pagar por una instalación capaz de proporcionar una potencia que apenas vas a utilizar.
También hay que tener en cuenta la potencia contratada de la vivienda y el resto de consumos. Un cargador inteligente puede gestionar la potencia de carga para evitar que el vehículo coincida con otros grandes consumos de la vivienda y provoque un exceso de demanda. En este punto, la instalación debe diseñarse pensando en el uso real del coche, no únicamente en las prestaciones máximas que permite el cargador.
El consumo depende del modelo, pero como referencia un turismo eléctrico puede consumir aproximadamente entre 14 y 21 kWh por cada 100 kilómetros.
Si recorres 40 kilómetros al día y tu coche consume 18 kWh cada 100 kilómetros, necesitarás alrededor de 7,2 kWh diarios para cubrir ese desplazamiento. Con varias horas de conexión durante la noche, un cargador doméstico puede recuperar esa energía sin necesidad de recurrir a potencias de carga extremadamente elevadas. La clave está, por tanto, en calcular cuánta energía necesitas realmente y durante cuánto tiempo puedes cargar el coche.
La normativa contempla diferentes esquemas para este tipo de instalaciones y, en determinadas situaciones, es posible conectar el punto de recarga de una plaza individual sin tener que esperar a que toda la comunidad decida instalar cargadores para todos los vecinos.
Lo que cambia es la complejidad de la instalación. Hay que estudiar por dónde discurrirá el cableado, desde qué punto se realizará la alimentación, cómo se protegerá la instalación y qué solución resulta más adecuada para el edificio. Pero tu única responsabilidad con tus vecinos, será avisar de la instalación.
Una instalación de recarga de vehículo eléctrico debe realizarse de acuerdo con la normativa eléctrica correspondiente. En particular, las ayudas del Principado de Asturias exigen que las instalaciones subvencionadas cumplan la ITC-BT-52, la instrucción técnica específica para instalaciones con fines especiales destinadas a la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos.
Esto es especialmente importante cuando hablamos de instalaciones domésticas o comunitarias, porque no se trata simplemente de instalar un enchufe con más potencia. El dimensionamiento de la línea, las protecciones eléctricas, el tipo de cableado y el sistema de alimentación deben adaptarse a las características del punto de recarga.
Si ya tienes placas solares, instalar un punto de recarga abre otra posibilidad de utilizar tu propia energía solar para mover tu coche eléctrico. Durante las horas en las que la instalación fotovoltaica produce energía, una parte puede destinarse a la vivienda y otra a la recarga del vehículo.
Los cargadores inteligentes permiten ir más allá. Pueden programar la carga, aprovechar los excedentes solares y adaptar el funcionamiento a las necesidades energéticas de la vivienda.
Esto resulta especialmente interesante porque un coche eléctrico no tiene por qué cargarse siempre a máxima potencia. Si el vehículo permanece aparcado durante varias horas, se puede aprovechar ese tiempo para realizar una carga más progresiva y utilizar mejor la energía disponible.
Además, el hecho de vivir en Asturias no impide aprovechar el autoconsumo. La producción solar será diferente según la época del año y las condiciones meteorológicas, pero una instalación fotovoltaica correctamente dimensionada puede generar energía durante todo el año.
Por eso, si tienes placas solares o estás pensando en instalarlas, merece la pena plantear desde el principio cómo encajará el vehículo eléctrico dentro del sistema energético de la vivienda.
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Elena Fernández
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