¿Cuánta energía consumen mis electrodomésticos?

Averigua la energía que requiere cada electrodoméstico

Publicado el 15 Mar 2022. Leer este artículo te llevará menos de 10 minutos

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¿Cuánta energía consumen mis electrodomésticos?

El precio de la energía ha sido tradicionalmente caro e injusto en el mercado ibérico. El hecho de que España y Portugal compartan mercado y sus empresas lleguen a casi 60 millones de personas no ha impedido que unas pocas energéticas se hagan con el control del mercado. Gracias a esta posición privilegiada, estas compañías aprovechan cualquier oportunidad para aumentar unos precios que siempre están entre los más altos de Europa, por mucho que los ingresos promedio dentro de la Península Ibérica no se encuentren entre los más elevados.

 

Si quieres liberarte de los precios que las 4 grandes energéticas imponen a la mayor parte de los hogares y empresas del territorio, hay una alternativa para lograr reducir a la mitad tu facturación interanual: el autoconsumo fotovoltaico. Así es, el 50% menos cada año en una única tirada.

 

También puedes elevar sustancialmente ese ahorro si, además de placas solares y un inversor, añades baterías acumuladoras a tu instalación. Si ya sigues alguno de los consejos y propósitos que te hemos dado para disminuir el consumo, hoy te contaremos cuántos kW consume cada uno de los electrodomésticos que suele haber en la mayoría de los hogares.

 

¿Cuánto cuesta preservar los alimentos?

Por mucho que parezca que lo más importante en nuestras vidas es tener suficiente batería en el móvil, la necesidad más básica para el ser humano es la de hidratarse y alimentarse. Solemos decir que comer fuera de casa es muy caro, pero al realizar esta afirmación, únicamente comparamos el precio de un menú con el coste de los alimentos en un mercado. No te preocupes: leer este artículo no hará que te lances a pedir comida a domicilio como si no hubiera un mañana, pero te ayudará a ser más consciente del consumo energético de cada electrodoméstico relacionado con la conservación y preparación de alimentos para su consumo.

 

 

Los estudios interanuales de la OCU muestran que la nevera o frigorífico es el electrodoméstico más habitual en los hogares españoles. Sí, más que la TV o la vitrocerámica. Es posible que haya hogares con múltiples TVs, pero la irrupción de las tabletas y los proyectores, han disminuido la presencia del antiguo rey del salón.

 

Prácticamente el 100% de los hogares cuentan con una nevera o arcón para conservar los alimentos frescos o congelados, y su único sustituto es una combinación de tinajas de cerámica y agua, pero su capacidad de conservación no se acerca a la del electrodoméstico. El consumo energético de una nevera promedio ronda los 450 kWh al año según su eficiencia energética, por lo que resulta una buena opción desconectarla durante las vacaciones.

 

¿Cómo de caro es calentarlos? 

Si la nevera o el frigorífico conservan la comida hasta que decidimos consumirla, el horno, la vitrocerámica, el microondas o el tostador se encargarán de calentarla para que sea más agradable al gusto. Por sus características de funcionamiento, el horno es el aparato con mayor consumo energético a la hora de preparar un plato. Se trata de un electrodoméstico capaz de alcanzar temperaturas de hasta 240º C, por lo que su consumo puede superar los 1600 W si horneamos alimentos a una temperatura lo suficientemente elevada.

 

La vitrocerámica representa la manera más habitual de cocinar los alimentos, y es por ello que su consumo es el más difícil de cuantificar. El hecho de disponer de entre 3 y 4 fogones de distinto tamaño y 6 intensidades, hace que su consume varía entre los 800 W y los 2000 W, según la eficiencia de la propia vitro, si la receta es a fuego lento o el número de fogones que precisemos utilizar para preparar la misma.

 

El microondas es una solución rápida para calentar cualquier líquido y la mayoría de los sólidos que sean jugosos o vengan acompañados de algún tipo de salsa. En sus usos más sencillos y breves, como calentar leche o agua para un té, apenas requiere una potencia de 700 W, pero los modelos más completos alcanzan unos 1700 W en su función de horneado.

 

 

El tostador, por su parte, funciona como si de un pequeño horno se tratase. Pese a su pequeño tamaño, genera una cantidad muy alta de calor durante un breve periodo de tiempo. Ese calor puede ser tan alto como para meter una rebanada congelada de pan y que esté crujiente en apenas un minuto. Su consumo puede variar desde los 650 W en los modelos de menor potencia hasta los 1400 W en aquellos más potentes y con capacidad para más rebanadas.

 

¿Qué pasa con los envases de vidrio en los que almacenamos la comida dentro del frigo, las cazuelas y sartenes en los que la hemos calentado o los platos y cubiertos que hemos usado para comerlos? Los lavavajillas están pensados para ahorrar agua, pero también han ido reduciendo su consumo energético. “Lavar los cacharros” tiene un consumo anual muy similar al de una lavadora o una secadora de ropa, con unos 230 kWh.

 

¿Cuánta energía necesito para la ropa?

Una de las frases más escuchadas durante el verano pasado fue: “habrá que poner la lavadora por las noches”. Si bien el razonamiento de aprovechar los precios valle de la nueva facturación energética no andaba muy descaminado, también es cierto que el autoconsumo fotovoltaico nos libra de este tipo de molestias. Las horas punta de producción solar permiten que no dependamos del precio del kWh para poner la lavadora, la secadora o la plancha. La biología nos dice cuándo debemos comer, pero ¿por qué lavar cuando lo impongan las compañías energéticas?

 

 

Dependiendo del nivel de carga y las revoluciones de su programación, una lavadora puede consumir un promedio de 250 kWh en los modelos de mayor eficiencia. Es cierto que el precio de los mismos supera con creces a los de los menos eficientes, pero si tenemos en cuenta la vida útil de este electrodoméstico y el precio del kWh en nuestro país, la apuesta parece clara.

 

Cada día son más los hogares que, bien por no contar con un tendal externo en el que colgar la ropa recién lavada, o porque no quieren colocarla sobre un tendedero dentro de su casa, recurren a una secadora para secar la ropa en cuanto ha dejado de girar dentro de la lavadora. El consumo de estos electrodomésticos ha mejorado mucho en los últimos años, y actualmente se encuentra en torno a los 240 kWh.

 

 

La plancha deja la ropa tersa y las sábanas crujientes, pero requiere de unos 2300 W a 2800 W para alcanzar el calor suficiente para hacerlo. En su favor, hay que decir que una vez alcanza una temperatura adecuada para su uso, mantiene el calor durante el tiempo suficiente como para alisar la mayor parte de la carga del tambor de la lavadora.

 

¿Qué hay de los electrodomésticos de uso común?

El consumo del resto de electrodomésticos del hogar es bastante más liviano en cuanto a necesidades energéticas. Las aspiradoras tienen una potencia máxima dentro de la UE de 1600 W, pero esta capacidad sólo se alcanza en los modos de aspiración más profunda, por lo que el consumo de un aspirado a media potencia puede situarse fácilmente por debajo de 900 W, siempre dependiendo del nivel de eficiencia energética del dispositivo.

 

 

Soplando en lugar de aspirar, nos encontramos con el secador de pelo. Si bien este electrodoméstico ya es de un uso más particular que el del aspirador, su requerimiento energético es muy similar al de un tostador o un horno, ya que dependen en gran medida del calor que se quiera generar para el secado del pelo. La potencia requerida varía entre los 1700 W y los 2500 W.

 

El alumbrado del hogar es uno de los consumos que ms ha bajado en los hogares españoles durante la última década. Las bombillas de bajo consumo, la menor utilización de halógenos y, especialmente, la irrupción de las bombillas y lámparas LED, han reducido el consumo enormemente sin tener que renunciar un solo lumen por ello. Basta con calcular que una bombilla LED consume el 10% de energía que una bombilla tradicional de filamento.

 

El televisor ha sido durante mucho tiempo la columna vertebral de nuestros salones (y algún que otro dormitorio). Su tecnología de tubo de rayo catódico (CRT) ha sido mejorada por el plasma primero, y por las tecnologías basadas en el LED después. Estas mejoras no se han traducido únicamente en imágenes más nítidas y colores más vivos; su consumo también ha mejorado, reduciéndose hasta los 210 kWh 290 kWh, dependiendo de la cantidad de pulgadas y el tipo de tecnología.

 

¿Es más caro calentar o enfriar la casa?

El calentamiento global está trayendo consigo un aumento de las temperaturas que nos deja máximos históricos casi cada verano. Pese a no toda la península se ve afectada por igual, el uso de dispositivos climatizadores y ventiladores no ha dejado de subir en los últimos años. Si bien su potencia varía enormemente en una horquilla que va desde los 800 W a los más de 2800 W de los climatizadores para estancias de mayor tamaño, su consumo estacional ronda los 180 kWh anuales.

 

En el lado opuesto del mercurio nos encontramos los calefactores, estufas y calefacciones mediante termo (eléctrico o de gas), que suponen el mayor gasto de las familias tanto en España como en Portugal. Su potencia y consumo varían en gran medida según la ubicación del domicilio u oficina, así como de los metros cúbicos a calentar, pero los hogares suelen realizar un consumo anual que supera los 5000 mWh; lo que supone entre un tercio y un cuarto del consumo energético anual de un hogar.

 

Cada kWh importa

Gracias a la tecnología de consumo, en la última década se ha disparado el llamado consumo fantasma, que no es otro que aquel que se realiza sin ser disfrutado, pero que computa en el gasto. Los cargadores de dispositivos móviles, los LED de espera de las TVs, equipos Hi-Fi o videoconsolas o las lámparas que están conectadas, pero jamás utilizamos. Este consumo fantasma ha crecido hasta superar el 3% de nuestra factura, y es tan sencillo como tirar del enchufe o conectarlos a una regleta con interruptor.

 

En SotySolar creemos en la independencia energética. Utilizar nuestros electrodomésticos de forma eficaz es muy importante. Usar el lavavajillas y la lavadora cuando se complete la carga, apagar el router cuando duermes o sales de casa y sustituir tus bombillas antiguas por unas LED. Todo eso reduce tu gasto y te hace más independiente, pero si de verdad dejar de estar en manos de los abusos de las compañías energéticas, solicita un estudio sin compromiso y nos pondremos en contacto contigo para realizar un estudio personalizado de tu hogar u oficina. ¡Súmate al cambio y ahorra mientras reduces tu huella ecológica!


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