¿Qué es el autoconsumo instantáneo?

El autoconsumo instantáneo se basa en generar energía eléctrica en el lugar y momento de consumirla. La idea es que no exista excedente de producción, es decir, que todo lo que se produzca, se consuma para no inyectar a red.  A pesar de la legislación actual en algunos países como España, esta forma de generación eléctrica se encuentra en aumento ya que permite autorizar las instalaciones de generación como una instalación eléctrica cualquiera. Este hecho simplifica y abarata la burocracia de la instalación de autoconsumo fotovoltaico, de tal forma que la hace equivalente legislativamente a un generador diésel.

¿Cómo podemos asegurar que la instalación cumple la legislación en autoconsumo?

La legislación en autoconsumo fija tres requisitos:

  • No inyectar electricidad generada por la instalación de autoconsumo a la red de distribución eléctrica,
  • Cumplir la normativa europea “anti-islanding” que no permite que un generador autónomo suministre electricidad si no hay suministro de la red de distribución eléctrica.
  • Cumplir las normas de seguridad vigente.

¿Cómo garantizar la no inyección de energía a red?

Para garantizar que no se inyecta energía producida a la red eléctrica, la instalación debe realizarse de manera que la producción sea igual o menor al consumo. Las cargas de la instalación, y, por tanto, el consumo varían con el tiempo, por lo que se deben instalar un analizador de potencia en el punto de interconexión de la instalación (producción y consumo) y un elemento de control que determine la potencia máxima que pueden inyectar los inversores en cada momento, según la potencia demandada por la carga. 

Estas instalaciones de autoconsumo se emplean para cubrir el consumo que tengamos en horas diurnas, cuando las placas solares están generando energía. Además, para evitar excedentes, se suelen dimensionar de manera que cubran el consumo base, entendiendo este por el que se produce continuamente: frigorífico, climatización, equipos en standby, etc. 

Si se dimensiona de manera que la producción sea menor al consumo, se pueden emplear inversores convencionales. Pero esta opción presenta inconvenientes: requiere un conocimiento previo del perfil de cargas de la instalación, limita la potencia instalada y reduce el ratio de autoconsumo. 

Hay otra opción en la que no es necesario dimensionar la instalación de placas solares para que la potencia producida en todo momento sea menor a la consumida, que se basa en disponer de sistemas de gestión que permitan limitar la potencia generada por los inversores fotovoltaicos. Esta última opción permite llegar a grados de autoconsumo de hasta el 100% garantizando en todo momento la no inyección de energía a la red.

¿Quién puede beneficiarse del autoconsumo instantáneo?

La energía solar fotovoltaica es competitiva a largo plazo, por lo que cada vez son más los consumidores, tanto particulares como industriales, que están instalando autoconsumo instantáneo de energía solar fotovoltaica en España. Las compañías eléctricas tradicionales ofrecen servicios relacionados con estas instalaciones solares, sobre todo a industria.

No sólo es rentable y competitiva en países como España, sino que en países en vías de desarrollo o en consumidores aislados, el autoconsumo instantáneo presenta ventajas debido a que:

  • La energía es cara,
  • El suministro suele ser deficiente en calidad,
  • El suministro de electricidad es de difícil acceso,
  • La demanda de energía eléctrica está aumentando

En estas áreas se pueden crear micro-redes empleando este tipo de instalaciones de paneles solares para autoconsumo y que sean competitivas y que no dependan de grandes infraestructuras ni grandes empresas. Hasta ahora, estas zonas empleaban gasoil para producir energía, pero si el acceso a la zona es complicado, se corre el riesgo de quedarse sin suministro eléctrico si se agota el gasoil y no se puede acceder.

Ejemplos de autoconsumo instantáneo

A día de hoy existen varias instalaciones de este tipo en España, en las que los clientes están amortizando su inversión y obteniendo un ahorro energético y económico significativo gracias a la generación y autoconsumo de energía eléctrica fotovoltaica.

Uno de los ejemplos es un hotel y restaurante en Sant Cugat (Barcelona). Contaban con poca superficie disponible para la instalación fotovoltaica, por lo que con ella generan 20 MWh al año, aproximadamente, mientras que su consumo anual es de 241 MWh. A pesar de que sólo auto-generan el 8% del total de energía consumida, recuperaron la inversión en 10 años, con un ahorro previsto en 25 años de 65176 €. 


Conclusiones

Las instalaciones de autoconsumo, al consumir toda la energía eléctrica producida en ese lugar, proporcionan un ahorro energético y económico considerable a largo plazo. La legislación actual permite su instalación cumpliendo ciertos requisitos, de manera que se simplifica y abarata la parte administrativa. Antes de la instalación de placas solares para autoconsumo se debe hacer un estudio técnico para garantizar su viabilidad y conocer los consumos para evitar sobredimensionar la instalación. Al no poder inyectar a red el excedente, la potencia producida debe ser controlada y si se sobredimensiona la instalación, aumentará el tiempo de amortización de la misma. 

Nuestra opinión

Nuestra opinión acerca de las instalaciones sin inyección a red es clara. Las instalaciones de autoconsumo conectado deben utilizar la red eléctrica como "sistema de almacenamiento", es decir aprovechándose de esta cuando sea necesario. En SotySolar creemos en el balance neto, y aunque estamos de acuerdo en que el excedente energía se debe inyectar a red, dicha inyección debe remunerarse.

Con los cambios normativos inminentes a nivel nacional y europeo, las tramitaciones se simplificaran y las ventajas de los sistemas de inyección nula se reducirán en gran medida. La red eléctrica es de todos y debemos velar por ella.

Con este tipo de instalaciones de autoconsumo instantáneo, se colabora con la generación distribuida, que consiste en generar donde se consume, evitando las pérdidas de energía por el transporte de la misma cuando se produce a kilómetros de distancia del lugar de consumo. De esta manera se ahorran toneladas de emisiones de CO2, por una parte generamos energía a partir de una fuente limpia, y por otra parte se evitan emisiones por el transporte de energía, con la ineficiencia propia de este sistema.


  

       

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